Noticias«Hacia un modelo de metrópoli equilibrado: ciudad versus área metropolitana»

El 12 de junio se celebró la primera de nuestras “Conversaciones a partir del Diagnóstico sobre el estado de la ciudad”, que ha tratado el tema “Hacia un modelo de metrópoli equilibrado: ciudad versus área metropolitana”, un diálogo necesario sobre el futuro de Madrid y su relación con el área metropolitana. La jornada fue organizada en colaboración con nuestro socio Crea Madrid Nuevo Norte y tuvo lugar en el espacio All in One, de CaixaBank, también socio de Madrid Futuro.

En esta primera sesión del ciclo de conversaciones contamos con los actores clave del nuevo urbanismo de Madrid: Sara Aranda, directora general de Urbanismo de la Comunidad de Madrid, Myriam Peón, directora general de la oficina del Plan General del Ayuntamiento de Madrid, Flavio Tejada, director de Arup, Fernando Caballero, Arquitecto y autor del libro “Madrid DF”, moderados por Miguel Hernández, director de Estrategia y desarrollo Corporativo de Crea Madrid Nuevo Norte.

La conversación giró en torno, tanto a la visión que los ponentes tienen del que será el Madrid en 2050, como a las herramientas necesarias para afrontar los retos a los que se enfrenta nuestra ciudad.

Algunas ideas compartidas por los ponentes: Madrid en 2050 tendrá que ser una ciudad policéntrica, en la que cada barrio de la ciudad, así como cada municipio del área metropolitana, ofrezcan todos los servicios urbanos necesarios, así como oficinas, viviendas, comercios y pulmones verdes, asegurando una hibridación de usos del suelo, que ha sido la manera tradicional de crear ciudad en nuestras culturas, frente al concepto de zonificación, modelo exportado de otras realidades urbanas.

Del mismo modo, el Madrid del 2050, deberá ser un modelo de ciudad adaptativo y no rígido, que deje atrás el modelo predictivo de la planificación y que apueste por planeamientos estratégicos y que utilicen la tecnología como herramienta.

Por su parte, el futuro Madrid deberá tener muy en cuenta su relación con lo metropolitano, con un sistema conectado de transporte público, no sólo con el centro, sino también con centros alternativos de fuera de la M-30. Madrid será una red neuronal con sinergias de dentro hacia afuera, y de fuera hacia dentro, donde los ciudadanos estén en el centro de estas sinergias.

Respecto a las herramientas necesarias para afrontar los retos a los que nos enfrentamos, hubo también un gran consenso: en primer lugar, una mayor comunicación y participación en el urbanismo, escuchando a la ciudadanía desde el comienzo del proceso y asegurando así el éxito del proyecto: hay que ganarse la legitimidad para planificar; en segundo lugar, el uso de las tecnologías para mejorar el propio planeamiento y la toma de decisiones; y por último, una mayor adaptabilidad y flexibilidad del planeamiento, porque no es posible preverlo todo y hay que estar preparados para los cambios tanto en el tiempo como en el espacio.

Adicionalmente, los ponentes comentaron la oportunidad de aprovechar el momento de cambio de paradigma y de contexto disruptivo para poder hacer planteamientos atrevidos e incluso irreverentes, al ser capaces de incorporar nuevas voces a la conversación de la ciudad.

Por último, se pusieron encima de la mesa los riesgos inherentes al crecimiento exponencial de las ciudades y el hecho de convertirnos en una gran metrópolis: asegurar un modelo de movilidad que haga factible el desarrollo social y económico y evite que lleguemos a situaciones no deseables que han ocurrido en otras ciudades europeas.

Madrid no puede crecer sin una visión estratégica ni desconectada de todo el territorio que la rodea. Y eso implica identificar juntos donde están las ideas trasformadoras. Madrid Futuro quiere ser el espacio donde la conversación sobre nuestra ciudad cobra vida, genera sinergias únicas e impulsa el futuro de Madrid.